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PLENARIAS |
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Christophe Couderc (Université
de Paris X, Nanterre) |
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“Estrategias
matrimoniales y reproducción social en el teatro áureo” |
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Francisco Florit Durán (Universidad
de Murcia) |
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“Las
censuras previas de representación en el teatro de Rojas Zorrilla” |
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Abraham Madroñal
Durán (Consejo
Superior de Investigaciones Científicas) |
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“Comicidad
entremesil en las comedias de Rojas, Moreto y otros” |
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RESÚMENES |
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José Ramón Alcántara
Mejía (Universidad
Iberoamericana) |
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“Metamimesis y
textralidad: Hibridez, multiculturalismo y globalización en la Loa para el
auto sacramental «El Divino Narciso» de sor Juana Inés de la Cruz” |
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En
este trabajo se recurre a categorías teóricas contemporáneas para ampliar el
sentido de la Loa que precede al auto sacramental de sor Juana, El
Divino Narciso. Se sugiere que la fusión entre textualidad, entendida
como artefacto discursivo y la teatralidad como artefacto visual, lo que
llamamos textralidad, es el vehículo a través del cual explora la función
del lenguaje en tanto mimesis de la realidad. Pero, además, es el espacio en
que se fusiona la realidad en sus múltiples dimensiones, que para sor Juana
debía ser también la realidad del México Conquistado y, más ampliamente, de
América y Occidente (en tanto concepción del Oriente). En este sentido la
Loa, a la luz de la reflexión contemporánea, adquiere un significado
sorprendente y añade un sentido particular al auto que intentaremos
desentrañar.
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Jorge
Alcázar
(Universidad
Nacional Autónoma de México) |
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“El
pacto con el demonio en Ruiz, Mira y Calderón” |
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El pacto con el demonio para obtener
algún beneficio es un motivo antiquísimo
desde el Teófilo medieval hasta las diversas versiones de
Fausto. El propósito de la presente comunicación es explorar este elemento
temático en tres obras dramáticas de los Siglos de Oro. En primer lugar nos
acercaremos a una obra atribuida a Juan Ruiz de Alarcón, Quien mal anda
en mal acaba, la cual recrea, como ha documentado Ángel González
Palencia, parte de lo acontecido al morisco de Deza Román Ramírez. Nuestra
segunda parada será El esclavo del demonio. En esta obra llena de
peripecias y giros teatrales, nos concentraremos en el dilema y posterior
regeneración de don Gil y sus intercambios con Angelio. Por último, en una
obra más compleja, como El mágico prodigioso de Calderón de la Barca,
veremos la transformación de las fuentes paganas en un drama de corte
hagiográfico donde se demuestra que no hay acto de magia superior a los de
Dios, así como la búsqueda intuitiva de éste por parte de Cipriano y los
obstáculos e ilusiones generados por el demonio. Asimismo no dejaremos de
lado el deseo de acceder a los poderes que promete la nigromancia ni a los
objetos amados llámense Aldonza, Leonor o Justina.
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Ignacio
Arellano (Universidad
de Navarra) |
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“Poder
y autoridad en el teatro de Rojas Zorrilla” |
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Alejandro Arteaga
Martínez (Universidad
Autónoma de la Ciudad de México) |
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“La metáfora planetaria
en El palacio confuso de Antonio Mira de Amescua” |
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La
identificación de personajes principales con astros resulta un mecanismo de
configuración temático y espacial en esta obra de Mira de Amescua. Como obra
cortesana, El palacio confuso debe leerse además como una guía de las
relaciones de poder naturales en la corte.
Aunque la astrología judiciaria aparece como un elemento
determinante en la historia de los hijos del rey Eduardo, no es un elemento
temático sostenido más allá de los primeros versos. Perdura, sin embargo, la
comparación constante de la Reina Matilda, Carlos, etc., con astros y
satélites. La corte se narra como un universo desordenado a causa de una
veleidad femenina: al romper la tradición del matrimonio, la Reina altera la
estructura armónica de un gobierno perfecto. Restablecer el orden en la
mecánica de relaciones entre cada elemento de la corte se convierte en la
preocupación central de Matilda.
Las continuas imágenes del sol y sus astros aplicadas a los
personajes clarifica los vínculos de orden y jerarquía que se tratan de
reestablecer en el texto, pero también señalan las falsas atribuciones que
algunos personajes, como Carlos, se han arrogado. Se anticipa de este modo
el desenlace de la obra.
El tema del doble, de amplia tradición literaria, se lee
aquí como un desarrollo astronómico más del repertorio expuesto: Géminis. La
aportación de Mira de Amescua al tema es inteligente pero poco lograda por
cuanto que la agnición de los gemelos Carlos y Enrico, perdidos y
reencontrados en la corte, se hace de manera apresurada, simplemente para
concluir con la anhelada vuelta al orden universal.
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Rodrigo Bazán Bonfil (Universidad
Autónoma del Estado de Morelos) |
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“Pendiente de un cabello:
Tamar, nudo dramático y discurso patriarcal en una obra calderoniana” |
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La
lectura propuesta retoma Los cabellos de Absalón desde un punto de
vista que subraya cómo, desde el texto bíblico (2 Samuel 13), la violación
de Tamar es tratada, siempre, como anécdota secundaria sujeta a una fábula
de alcances que, se pretende, resultan más amplios ―e implícitamente más
importantes― que el nudo dramático generado por su mismo pathos.
Luego, porque asimismo la crítica especializada prefiere
analizar lo que de dramático encuentra en las figuras varoniles de la fábula
―David, Amnón y Absalón― (Giacoman,
“El rey David en Los cabellos de Absalón de Calderón”;
Conlon “Amnón:
The Psychology of a Rapist”;
Fernández Paláez,
“La razón de estado en Los cabellos de Absalón”),
propongo una interpretación que replantee el valor espectacular de
Tamar como protagonista potencial, a fin de discutir las razones ―quizá más
ideológicas que teatrales― por las cuales la obra no culmina en la
consumación de su venganza.
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María Dolores Bravo Arriaga
(Universidad
Nacional Autónoma de México) |
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“Textos
diversos en festejos novohispanos del siglo
xvii” |
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El
trabajo plantea el estudio de diversos textos esenciales en los festejos
puestos en escena por el poder, como son canonizaciones de santos y
recepciones de virreyes o arzobispos. Existe una gran variedad de géneros
descriptivos y poéticos de diversos registros que nos muestran la riqueza
espectacular de estas celebraciones.
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Lilián Camacho Morfín (Universidad
Nacional Autónoma de México) |
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“De lo majestuoso a lo
cómico. La trayectoria del Gran Turco en La gran sultana” |
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A La
gran sultana se le ha juzgado simultáneamente como la mejor y la peor
comedia cervantina. Quienes la alaban señalan como sus cualidades esenciales
el ingenio y la comicidad; quienes la critican indican su falta de
estructura unificadora, ya que, en apariencia, se trata de una obra
concebida como galería de cuadros hilarantes.
Nosotros sostenemos que es una comedia sólida (lo cual hemos demostrado en
otra oportunidad) y por ello en esencia dibuja la trayectoria descendente
del Gran Turco (personaje admirado y temido), quien de pronto se enamora;
este incidente desencadena primero que pierda su apariencia grave ante sí
mismo y luego ante los demás, lo anterior no significa que esta degradación
implique la existencia de un castigo moral en el interior del drama. La
transformación del Sultán constituye el eje de lo cómico en toda la obra y
afecta la trayectoria de los otros personajes, lo cual contradice la tesis
que juzga a Catalina de Oviedo como la protagonista cuya función finaliza
varias escenas antes que la comedia misma.
El objetivo de la presente ponencia es demostrar
el proceso de transformación que sufre el Gran Turco, quien transita de lo
majestuoso a lo cómico; para lograrlo se realizó un análisis de la
estructura dramática de la comedia y en ella se examinó la trayectoria del
personaje, sus conflictos consigo mismo y con el resto de los participantes.
Se concluye que el personaje principal inicia como un hombre prepotente
cuyos actos consolidan su poder político y humano; si bien a lo largo de la
obra muestra lo primero, no sostiene lo segundo y, finalmente, sus esfuerzos
por conseguir mayor autoridad lo rebajan y convierten en un sujeto propio
para ser burlado; la lectura anterior posibilita sostener la acertada
estructura de la obra, mediante el reconocimiento de la importancia
particular de los personajes y de sus motivaciones.
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Luzmila
Camacho Platero (Saint
Mary’s College) |
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“Las
famosas asturianas:
Celebración de la castidad y de la mujer varonil” |
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Esta comedia de Lope
de Vega está basada en la leyenda del tributo de las cien doncellas
del siglo xiii. Lope escribió
Las famosas asturianas en un periodo decadente de la historia
española. Como en la mayoría de sus comedias históricas, al dramaturgo
español no le preocupaba tanto documentar fidedignamente datos históricos,
sino dramatizar una leyenda que él consideraba relevante para el espectador
de su época.
El reino asturiano
de Alfonso II, el Casto, intentaba convivir con los árabes del Sur y, a su
vez, aspiraba a reconquistar las tierras ocupadas. El objetivo de este
trabajo es el de analizar el concepto de la castidad en la Edad Media y la
importancia que ésta tenía para los asturianos. En este texto, la castidad
se presenta como la virtud que distingue al cristiano del árabe y es lo que
va a justificar la superior naturaleza de Sancha, mujer varonil de
esta comedia.
Lope lleva a escena
la “bárbara tradición” (Boyer, 479) de pagar a los reyes árabes con
doncellas cristianas. Sancha, mujer guerrera y protagonista de Las
famosas asturianas, es una de las mujeres elegidas por Alfonso II para
ser entregada al rey árabe de Córdoba. Ante la incapacidad del padre de
Sancha y de Nuño Osorio de impedir que tan injusta transacción se
materialice, las mujeres deciden realizar el viaje desnudas, ya que, como la
misma Sancha les explica, “quien camina entre vosotros, / muy bien
desnudarse puede / porque sois como nosotras, / cobardes, fracas y endebres
[…]”. Una vez en presencia de los soldados árabes, las mujeres,
avergonzadas, se cubren. El objetivo de este acto es el de emascular y
humillar a los soldados cristianos responsables de garantizar la entrega de
este infame tributo y, de esta forma, despertar en ellos el sentido de la
responsabilidad. Tal humillación los hace reaccionar y estos arman a las
mujeres para, entre todos, luchar contra los moros. Al final del tercer
acto, el rey Alfonso, quien durante toda la comedia se ha presentado como un
ser débil e incompetente, considera razonable la desobediencia de sus
súbditos y reconoce públicamente el sentido de la justicia y la capacidad
guerrera de las que, a partir de ahora, se conocerán como las “famosas
asturianas”.
Si Lope consideró
su comedia relevante en el momento histórico en el que le tocó vivir,
me atrevería a decir que es igualmente pertinente en el siglo
xxi. A pesar de que la presente
situación política de España es incomparable a la de la Edad Media, la mujer
sigue siendo en la sociedad actual objeto de compra-venta. O en otras
palabras, tanto la mujer del siglo
xiii como la del xxi era
y es un valioso objeto de transacción económica para el hombre o, como en el
caso de Las famosas asturianas, para el Estado.
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Ysla Campbell (Universidad
Autónoma de Ciudad Juárez) |
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“El Derecho Positivo en La
vida es sueño” |
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El
punto de partida del derecho natural estoico es la idea de ley inspirada en
la razón divina. A partir de dicha concepción, la teoría política de santo
Tomás plantea que la ley jurídica, basada en la razón para poder establecer
los medios y llevar al orden social, se funda en la lex naturalis,
que es la participación del hombre en la ley eterna ―plan racional del Ser
Supremo. La ley humana, el derecho positivo, es motor de la justicia. La
acción moral de Basilio, en cuanto a su función social, es la práctica
racional de la justicia, para que sea tal. Los cuestionamientos de
Segismundo en los que apela a la lex naturalis son un eco del
neoestoicismo, que se funda en vivir de acuerdo con la naturaleza cuyo orden
supremo es Dios. Segismundo se rebela contra la trasgresión del monarca al
derecho positivo. Asimismo, la reacción de los vasallos de apartarse de las
leyes del rey manifiesta la desestabilidad social, el atropello de las
normas jurídicas cuyo origen es la divina providencia. De ahí que la mayoría
de los súbditos considere el sometimiento a las órdenes injustas del
soberano un atentado contra la ley eterna. Sin embargo, dentro del mismo
texto se plantea que los decretos del monarca coinciden con las leyes
naturales y eternas, lo que significa su carácter inviolable, a menos de
caer en agravios de laesa majestad. La obediencia al rey, pues,
conlleva un concepto absolutista, tal como ocurre en la obra, ya que,
amparado en su poder, Basilio se convirtió en juez de Segismundo al
sentenciarlo a prisión desde su nacimiento. Los poderes legislativo y
judicial los ha concentrado movido no por la razón, sino por las pasiones.
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Ricardo Castells (Florida
International University) |
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“El
papel contradictorio de la mujer esquiva en El desdén, con el desdén de
Agustín Moreto” |
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Diana, la protagonista de El desdén,
con el desdén, es uno de los ejemplos más conocidos de la mujer esquiva
en el teatro español del Siglo de Oro. Diana ha llegado a estas
circunstancias debido a sus muchos años de estudio de la historia y la
filosofía, las cuales le han demostrado que a lo largo de los siglos el amor
sólo ha producido "ruinas y destrozos, / tragedias y desconciertos" (I,
837-38). En cierto sentido, Diana nos recuerda el viejo refrán de mujer que
sabe latín, no se casa ni tiene buen fin. El dicho indica que a una mujer
culta le costará más trabajo casarse porque sería más inteligente que su
esposo, lo cual crearía una situación contradictoria en una sociedad
tradicional. En esta variante del refrán, sin embargo, Diana tiene
pretendientes de sobra, pero el resultado es el mismo: tampoco se va a casar
porque sus estudios le han comprobado que para ella el matrimonio
representaría una forma de muerte intelectual y espiritual.
Diana se siente muy
segura acerca de sus conocimientos y sabiduría, pero el trabajo presente
tiene como propósito poner el tela de juicio la profundidad de los estudios
de la protagonista. Los demás personajes de El desdén, con el desdén
consideran que Diana es una mujer culta pero confundida, pero hay muchos
indicios de que la dama que aparece al principio de la obra no es tan lista
como ella parece creer. El trabajo sugiere que ella en realidad tiene una
preparación bastante limitada, pero ésta no es una condición permanente en
la dama ya que ella demuestra una evolución personal que al final produce un
personaje bastante más sensato y razonable.
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Jaime Cruz Ortiz (University
of Oklahoma) |
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“Jacinto Cordeiro
and the Portuguese Comedia” |
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La unificación funesta de España y
Portugal bajo los Habsburgos durante la Monarquía Dual (1580-1640) aceleró
el uso del castellano como registro literario en Portugal y dio a luz a lo
que llamaré la comedia portuguesa, género que une las normas de la
comedia castellana con una temática lusitana. Este trabajo describe este
tipo de comedia junto con algunos de sus comediantes más prolíficos,
especialmente el alférez Jacinto Cordeiro (1606-1646). Cordeiro, quien
publicó tres de sus dieciséis comedias cuando apenas tenía quince años, vio
sus obras representadas y aplaudidas tanto en Madrid como en su natal
Lisboa. Desafortunadamente, Cordeiro y la época del teatro portugués que
ejemplifica, han quedado tildados por la crítica como una degeneración del
teatro nacional lusitano. Considerando la valorización reciente de la
hibridez, argumentaré que la crítica moderna ha creado el ambiente y el
lenguaje ideal para una reevaluación de la dramaturgia de Cordeiro y la
comedia portuguesa.
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Donají Cuéllar (Universidad
Veracruzana) |
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“La elaboración de la
«mujer varonil» en El amor en vizcaíno y Los hijos de la barbuda:
el personaje y la intriga” |
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Uno de los rasgos más sabrosos de la
obra de Luis Vélez de Guevara es, desde mi perspectiva, la elaboración de
personajes femeninos que se ajustan al concepto barroco de la “mujer
varonil”. En las obras que me ocupan, la “mujer varonil” ―arquetipo de
múltiples facetas como la amazona, la guerrera, la cazadora, vengadora,
bandolera...― está representada por serranas que son burladas por su galán y
que posteriormente buscan la restitución de su honra, la cual puede darse
mediante la muerte del burlador, como en el caso de El amor en vizcaíno,
o mediante el matrimonio, como sucede en Los hijos de la barbuda.
En estas obras, la caracterización de los personajes femeninos y la
organización de la intriga se asocian, de manera directa o indirecta, con la
tradición medieval y romancística de la serrana, con las obras dramáticas de
bandoleras y, desde luego, con las obras que reelaboran el romance de La
Serrana de la Vera (La serrana de la Vera de Luis Vélez de Guevara,
la obra homónima de Lope de Vega y La Serrana de Plasencia de Joseph
de Valdivielso).
El propósito de mi trabajo es explicar cómo elabora Vélez de Guevara sus
“mujeres varoniles” a la luz de los textos arriba mencionados. Para ello
parto del “modelo serrana”, al que entiendo como un modelo actancial abierto
y dinámico, el cual incluye desde los textos medievales hasta las obras
dramáticas auriseculares y del “modelo bandolera”, entendido en términos
semejantes. Así, mi trabajo se orienta a distinguir las pervivencias de
ambos modelos en las obras de Vélez y sus posibles innovaciones en la
elaboración de sus personajes y en la organización de la intriga.
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Judith Farré (Tecnológico
de Monterrey) |
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“De amor, honor y mujeres
en Hasta el fin nadie es dichoso de Agustín Moreto” |
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Uno de los
rasgos que más sobresalen de la dramaturgia moretiana es la construcción
geométrica y equilibrada de sus comedias, en las que se da un punto único de
convergencia de las diversas acciones, lo que Amadei-Pulice denominó un “eje
central prospéctico” que, si bien es un rasgo común al teatro barroco,
alcanza una significación muy destacada en la obra de Moreto. Bajo esta
premisa nos centraremos en Hasta el fin nadie es dichoso, una
comedia
palatina incluida en la Primera Parte y que gira
alrededor de los enfrentamientos entre los dos hijos del Conde de Urgel,
Sancho y García. La estructura general de la comedia se construye en torno a
un esquema binario en el que los dos hermanos protagonistas se enfrentan por
suceder al conde de Barcelona como Rey de Aragón, pugna que centra la trama
principal de tono político, mientras que la competencia que mantienen por el
amor de Rosaura, la hija del fallecido almirante don Ramón de Cardona,
domina una acción paralela de tema amoroso.
Nuestra intervención girará, en primer lugar, en torno a las hipótesis para
su datación, muy cercana al Desdén con el desdén, para pasar a
ocuparse de las construcciones paralelas que rigen no sólo las diferencias
políticas y amorosas entre los dos hermanos, sino también las vigentes entre
las dos damas enamoradas que compiten por el amor de Sancho.
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Ronna S. Feit (Nassau
Community College, State University of New York) |
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“El
enigma de la garza:
Imágenes celestiales y de cacería en Reinar después de morir de Luis
Vélez de Guevara” |
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El presente
trabajo propone estudiar el uso dramático de imágenes celestiales e imágenes
de cacería para describir a doña Inés y para prefigurar su muerte. Aunque
data del siglo xiv, la historia
trágica basada en los amores de Doña Inés de Castro y del infante don Pedro,
hijo de Alfonso IV de Portugal, era bien conocida y sobre ella se
escribieron varias obras literarias en los siglos
xvi y
xvii, tanto en español como en
portugués. Ninguna de las otras obras sobre el tema se acerca a la
aproximación artística de nuestro autor. La calidad poética y la profundidad
trágica del drama de Vélez de Guevara se deben, en mayor parte, al uso que
hace el autor de imágenes y otros agüeros que sirven para aumentar la
tensión dramática y que forman el núcleo poético de
Reinar después de morir.
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Leonor Fernández Guillermo (Universidad
Nacional Autónoma de México) |
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“La
silva en la comedia de capa y espada de Calderón de la Barca” |
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En un trabajo previo sobre
la silva como forma métrica clave en el
teatro de Calderón (presentado
en el Congreso Internacional La interpretación de Calderón en la imprenta
y en la escena, El Colegio de México, octubre de 2006),
expuse cómo de entre las poquísimas estrofas italianizantes utilizadas por
el dramaturgo en la composición de sus obras, la silva ocupa un lugar muy
relevante: es la única forma de la que no prescinde nunca y a la que le
asigna funciones muy importantes en el desarrollo del conflicto dramático.
Los resultados de ese primer análisis
se
circunscribieron a once obras “serias”, la mayoría de corte trágico. Creo
que los hallazgos de aquel primer estudio han sido interesantes y muy
reveladores de la práctica versificatoria de Calderón, pero persiste una
duda: ¿qué pasa con las obras “ligeras”, aquellas de corte cómico? Para
tratar de dar respuesta a esta pregunta he abierto otra línea de
exploración, referido al mismo asunto de la silva, pero ahora en otro grupo
de obras calderonianas: las “ligeras”, como las comedias de capa y espada.
Los resultados de esta exploración son los que me propongo presentar en el
congreso de AITENSO 2007. Obras como La dama duende, El galán fantasma,
Casa con dos puertas mala es de guardar, etc. ofrecen situaciones de
enredo en las que los personajes se ven envueltos en problemas y conflictos
que, aunque no los arrastren a la tragedia, sí los hacen vivir momentos de
fuerte tensión. Veremos si Calderón, empleó la silva en escenas climáticas
y qué diferencias existen entre las funciones que cumple este metro y las
otras formas italianizantes. Asimismo, se podrá contrastar con lo que sucede
con la silva en las obras trágicas.
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Christopher J. Follett
Michell (Universidad
Nacional Autónoma de México) |
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“Algunas versiones de la
leyenda de la reina Sevilla en el teatro del Siglo de Oro” |
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La
figura de la reina Sevilla ―legendaria esposa del emperador Carlomagno, que
fue repudiada por infundadas sospechas de adulterio y finalmente vindicada―
dio origen a una larga tradición narrativa en verso y en prosa durante la
Edad Media. Varias comedias “palatinas” se nutrieron de esta tradición que
luego desapareció al final de la época barroca.
Se debe
precisar que se trata de una leyenda con muchas variantes, y si bien no en
todas ellas la reina repudiada lleva por nombre Sevilla, su ascendencia
común parece demostrable. Así, aunque la reina repudiada se llame Margarita
o Leonor, comedias como Ursón y Valentín, Los pleitos de
Ingalaterra y La corona de Hungría de Lope de Vega claramente
derivan de la misma historia que dio origen a Los carboneros de Francia
de Mira de Amescua; se puede demostrar, asimismo, que El animal de
Hungría de Lope, e incluso The Winter’s Tale de Shakespeare son
variantes de la misma leyenda.
El
tratamiento de la fábula varía mucho entre las propias versiones que
existían ya en la Edad Media, lo cual abrió la posibilidad de que los
escritores de finales del siglo xvi
y principios del xvii la
desarrollaran también según su criterio.
El
objetivo de esta ponencia es distinguir entre las diferentes versiones de la
tradición y las huellas que cada una de ellas dejó en las mencionadas
comedias.
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Estela García Galindo (Universidad
Autónoma Metropolitana, Iztapalapa) |
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“Las
figuras del Demonio y la Santa Pecadora en La mesonera del cielo de Mira
de Amescua” |
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En La mesonera del cielo
sobresalen dos personajes, tanto por sus aportaciones dramáticas, como por
su significado sociocultural para la época: el Demonio, que desencadena la
acción al intentar seducir a los protagonistas, y María, la santa pecadora,
quien dentro de un sistema de dualidades, pasa de ser servidora de Dios, a
caer en la tentación y finalmente expiar sus culpas para alcanzar el cielo.
El primero, es una figura común y recurrente en las comedias religiosas y
profanas de los siglos xvi y xvii en
España; el Demonio de La mesonera es un personaje serio con un fuerte
soporte ideológico, pues a diferencia de los diablillos juguetones o los
demonios soberbios de otras piezas, aquél desea vengarse del Todopoderoso
por su destierro celestial y por haber creado al hombre a su imagen. El
objeto de esa revancha es el hombre mismo, pues a través de infundir tanto
en los ascetas protagonistas como en los personajes secundarios los pecados
de la lujuria, la lascivia y la codicia, busca lograr la condenación de sus
almas y apoderarse de ellas para que abandonen el camino de Dios.
En cuanto a la santa pecadora, se trata de una figura que tiene mayores
posibilidades dramáticas que los santos ejemplares y que además permite a
Mira de Amescua profundizar en el propósito apologético central de la obra:
el debate teológico sobre la gracia divina; un alma pecadora (la de María)
al ser tocada por Dios, logra arrepentirse, hacer penitencia y morir como
santa. En este aspecto se encuentra otra de las ideas más relevantes de la
pieza, la santidad sólo es obtenible tras la muerte y una conducta virtuosa
o de la redención de los pecados; en vida los seres humanos no pueden
alcanzar esa condición.
Esa ermitaña que fluctúa entre la devoción y el pecado, también permite
ejemplificar las maneras de hacer frente a la seducción del mal: en un
primer momento sucumbe a las pretensiones diabólicas por su falta de
fortaleza y fragilidad ante la carnalidad, mientras que la segunda ocasión
rechaza al Demonio movida por la gracia de Dios y un sincero
arrepentimiento, en contraste el virtuoso Abrahán repele con templanza,
inflexibilidad y dureza de corazón al ente maligno, en este caso él
representa el segundo de los temas característicos de las comedias de
santos, la exaltación de la vida piadosa de una persona.
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Laurette Godinas (Universidad
Nacional Autónoma de México) |
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“«Yo que en el retrete fui/ de Veatriz el escondido»: los
espacios en las versiones manuscrita e impresas de La
desdicha de la voz de Calderón de la Barca” |
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La desdicha de la voz
es sin duda, desde el punto de vista de la transmisión textual, una de las
comedias más complejas de Pedro Calderón de la Barca. Y si bien el análisis
de la tradición impresa arroja una serie de datos interesantes con respecto
a las sucesivas actualizaciones de la obra, es sin duda en la variación
entre el manuscrito de 1639 y los primeros impresos donde más se puede
apreciar la importancia de la intentio del autor en la creación de
espacios y su repercusión en la acción dramática de la obra. En este trabajo
intentaré mostrar cómo las vacilaciones autorales y las lecciones propuestas
en el manuscrito Res. 108 de la Biblioteca Nacional de Madrid muestran una
obra dramática en devenir y, sobre todo, mucho más compleja que sus
versiones posteriores no sólo por lo que respecta a la configuración
discursiva de los espacios, sino también del imaginario cultural en el que
se mueven el dramaturgo y sus espectadores potenciales.
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Ximena Gómez Goyzueta (Universidad
Autónoma Metropolitana, Iztapalapa) |
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“Entonación de las
voces-conciencias en La Dorotea” |
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El
estudio que propongo es sobre un fragmento de La Dorotea (la Escena
Primera del Acto Primero), mediante el cual se pueden identificar distintas
entonaciones y motivaciones en las palabras de los personajes, así como la
situación dialógica en la que se encuentran. Se da cuenta así, de la
presencia de personajes voz-conciencia. Con esta lectura se ponen de relieve
las didascalias, que permiten inferir una lectura en voz alta para el
público de La Dorotea. De esta manera, el texto se resemantiza.
La Dorotea de Lope es una obra que parece tener como
modelo dialógico a La Celestina. Las ideas de Gilman sobre La
Celestina son útiles a este caso. El crítico plantea que, para Fernando
de Rojas lo más importante era el diálogo concebido como una interacción de
conciencias, es decir, dos o más conciencias en íntima relación que cambian
con cualquier cambio de interlocutor. Harry Vélez Quiñones, bordea estos
planteamientos y, apoyándose en el artículo de Donald Fanger “Dostoievsky
and Cervantes in the Theory of Bakhtin”, plantea que “en virtud de la
‘heteroglossia’ de los textos de Lope, ‘not simply a dialogue of characters,
but of languages, social forces, genres, and historical times’, la huella de
la celestinesca se inserta en una multitud de discursos”. La intuición
crítica de Gilman permite llevar el análisis hacia la teoría del dialogismo
bajtiniano y aplicarse a La Dorotea. A partir de esto, identifico las
entonaciones de las voces-conciencias, así como las didascalias que se
desprenden de aquellas en el fragmento dicho. Parto del presupuesto
de que, esta lectura hecha en voz alta con ayuda de las didascalias, para el
público de La Dorotea, resemantiza el texto y así se abre una nueva
posiblilidad de lectura del resto de la obra.
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Aurelio González (El
Colegio de México) |
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“De la «Comedia famosa» a
la «Gran comedia» Mañana será otro día. Las supresiones de Vera Tassis” |
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Mañana será otro
día, comedia de Calderón de la Barca fue
publicada en Alcalá, en casa de María Fernández, a costa de Tomas Alfay en
1651, y en Madrid, por María de Quiñones, a costa de Manuel López en 1653 y
por Juan de Vera Tassis y Villarroel en Madrid en la Séptima parte de
Comedias en 1683. Entre las primeras dos ediciones las diferencias son
mínimas, pero en relación con la tercera hay un número de versos que han
desaparecido. En el presente trabajo se revisa lo que implica la ausencia o
presencia de esos versos tanto dramáticamente, esto es en la construcción de
un discurso literario poético, como espectacularmente, en el sentido de la
enunciación y la mecánica escénica, a pesar de que la intención de Vera
Tassis fuera que “Estas Comedias de Don Pedro Calderón, que aun siendo
suyas, no han podido eximirse de agenos yerros, salen oy (Discreto, y
Prudente Lector) limpias, cabales, y desagrauiadas de las graues injurias
que de la Pluma, y el Molde padecieron”.
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Serafín González (Universidad
Autónoma Metropolitana, Iztapalapa) |
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“La sinrazón del mundo. La
recreación del protagonista en La amistad castigada de Ruiz de Alarcón” |
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Frente a
una comedia como, como por ejemplo, Ganar amigos, en la que tanto los
valores de la nobleza como los de la justicia y la amistad se construyen
dramáticamente ante el espectador a partir de la lucha realizada por el
protagonista, aparece, con características diametralmente opuestas, una
pieza como La amistad castigada, en la que se da expresión antes que
nada a la fuerza incontrolable de las pasiones humanas. Se tratan los temas
de la deslealtad y de la traición, como consecuencia de sentimientos
exacerbados que se abren paso en el alma de los personajes. Esto ocurre en
un ambiente políticamente agitado en el que los nobles conspiran en contra
del monarca. La comedia muestra, por tanto, una suerte de perplejidad hacia
un mundo que se mueve al filo de la locura. No es gratuito que el papel
protagónico sea ocupado por Filipo, hombre oportunista, calculador y
ambicioso en quien el sentimiento del amor sigue los tortuosos cauces del
egoísmo y la insidia. No es en este caso la lectura en la que se insiste en
los valores ideológicos la que cale más hondo en el significado de esta
comedia. La recreación de los personajes se abisma sobre todo en la hondura
con la que algunas pasiones arraigan en el corazón del ser humano. El
carácter dramático con el que se expresan y afirman tales pasiones no
encuentra su correspondiente dentro de la comedia en un proceso a través del
cual se afirmen los grandes valores sociales. Éstos están dados, pero no se
presentan, como en otras comedias de Ruiz de Alarcón, como el producto de un
esfuerzo realizado con el que se vayan construyendo los caracteres
principales ante el espectador.
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Rafael González Cañal (Universidad
de Castilla-La Mancha) |
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“Las relaciones de
comedias de Rojas Zorrilla” |
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La
impresión de las llamadas relaciones de comedias supone un episodio
muy interesante y bastante desconocido de la difusión de nuestro teatro
áureo. Sus primeros testimonios aparecen a finales del siglo
xvii y triunfan preferentemente
en el primer tercio del siglo xviii.
Este trabajo hace un repaso a las relaciones de comedias conservadas que
proceden de obras de Francisco de Rojas Zorrilla. Hemos recogido un total de
trece relaciones, lo cual nos permite, aparte de estudiar las
características y tipología de este tipo de impresos, sacar una serie de
conclusiones significativas: las obras del dramaturgo toledano que más se
difundieron por esta vía, las imprentas y las ciudades en que salió a la luz
preferentemente este tipo de producto impreso, los pasajes seleccionados y
preferidos para formar estas relaciones, etc. Además, se presentará una
descripción bibliográfica minuciosa de las relaciones conservadas del
dramaturgo toledano.
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José Elías Gutiérrez Meza
(Pontificia
Universidad Católica de Perú) |
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“Orden
y subversión en El esclavo del demonio de Antonio Mira de Amescua” |
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Mi trabajo
propone una lectura de El esclavo del demonio (1605) que parte del
contexto histórico del momento de su composición. En este sentido, lo que
intento demostrar es que el fin de esta comedia era no sólo adoctrinar al
público que asistía a los corrales sobre la misericordia divina (capaz de
perdonar al más hidrópico pecador), sino que también se proponía realizar un
adoctrinamiento político: mediante ella se buscaba controlar las
interpretaciones del heterogéneo auditorio de los corrales respecto de la
crítica situación de los estamentos que conformaban la sociedad española.
La comedia
de santos, ¿sólo repite tópicos propios de la hagiografía o también
incorpora imágenes tomadas del contexto de su autor, relacionadas, en el
caso específico de esta comedia de Mira, con la situación del clero a
finales del siglo xvi? El bandolero y el santo aludían a personajes reales, los
cuales no eran ajenos a la realidad de ese tiempo. Así, las limitaciones
formativas del clero secular aparecen, en la comedia, como responsables de
la corrupción de este estamento (encarnado en Gil), mientras que se elogia
el celo del clero regular (la Orden de los dominicos, a la que ingresa,
finalmente, el arrepentido pecador). Pero la corrupción del clero era sólo
una de las aristas de la degradación de la sociedad española. La comedia
también dramatiza la subversión señorial en los reinos peninsulares: la
lucha entre clanes familiares (los Meneses y los Noroñas), la defensa de los
fueros señoriales (representada por Diego) y la compleja y caótica red
jurisdiccional que los dividía promovían el caos social y político. El
esclavo del demonio, entonces, hace eco del malestar provocado por este
conflicto jurisdiccional y presenta al rey y a la corte (el príncipe y su
homónimo cortesano) como restauradores de la autoridad real en la periferia.
En este proceso, además, ellos captan a los elementos más idóneos de esta
(Marcelo y Leonor) para ponerlos al servicio del orden que consiguen
restablecer.
En
conclusión, mi trabajo intenta demostrar cómo El esclavo del demonio
dramatiza las tensiones de su contexto histórico: la crisis del clero
secular y la subversión de los reinos peninsulares, con el fin de reafirmar
el papel del rey y la corte como agentes del orden y bienestar de la
sociedad española.
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Susana Hernández Araico (California State
Polytechnic University,
Pomona) |
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“La ocasionalidad de El
jardín de Falerina” |
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El jardín de
Falerina
de Calderón se presenta como problema ante la crítica por su estructura
dramática, temática y escenográfica. De dos jornadas, de notable dimensión
musical y de fecha imprecisa, erróneamente se ha considerado zarzuela.
Relacionada con la comedia anterior del mismo título de tres jornadas
compuestas por Rojas, Coello y Calderón mismo, así como con el auto
calderoniano también del mismo título pero muy posterior, esta comedia de
tema caballeresco donde resalta la escenografía del jardín se produce como
fasto cortesano para una celebración palaciega. Elucidando la relevancia en
ese contexto de los motivos caballerescos de la magia, la guerra y el jardín
en esta comedia de Calderón, se supera su persistente desvalorización como
incoherente espectáculo vacuo. También se puede apreciar como producción
impactante en su tiempo y posiblemente en el nuestro.
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Dalia Hernández Reyes
(Universidad
Nacional Autónoma de México) |
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“La recepción del teatro de
Agustín Moreto en la Nueva España del siglo
xviii” |
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A pesar
de los impulsos reformistas de algunos hombres de letras y funcionarios
novohispanos en el siglo xviii,
que pretendían un purga del teatro mediante la aplicación de los principios
de la poética neoclásica y el establecimiento de una nueva política
administrativa que contemplaba la prohibición de obras nocivas al bien
común y a las buenas costumbres, lo cierto es que los autores barrocos
(acusados de haber pervertido el arte literario y de abonar en el espectador
sentimientos alejados de la virtud) continuaban dominando los escenarios de
los principales coliseos novohispanos (el de la Ciudad de México y el de
Puebla). Entre los autores representados se encontraba con cierta frecuencia
don Agustín Moreto. En este trabajo pretendo abordar cuál fue, pues, la
recepción del teatro de Moreto en la Nueva España del
xviii, recurriendo
principalmente a los documentos manuscritos procedentes del Coliseo de la
capital y el material disponible sobre el de Puebla, así como a los anuncios
y notas relativas al teatro que aparecían en las publicaciones periódicas de
la época (incluyendo las de principios del siglo
xix).
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Alejandro Higashi (Universidad
Autónoma Metropolitana, Iztapalapa) |
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“De Calderón a Juan de
Vera Tassis y de los tomos de Varias a
las
Partes: el caso de Con quien vengo,
vengo” |
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La celosa
cruzada editorial que emprende Juan de Vera Tassis contra “la codicia de
algunos libreros y la ignorancia de muchos trasladantes” para ver rectamente
publicadas las nueve partes de las comedias calderonianas, entre 1682 y
1691, ha merecido tratamientos muy distintos. Aunque en todos los casos se
trata de una tarea editorial atendible (la versión de Vera Tassis representa
el textus receptus calderoniano), los críticos suelen referirse
negativa y desconfiadamente a su labor (por ejemplo, Javier Aparicio Maydeu
sintetiza bien el sentir general cuando afirma que Vera Tassis “emprendió la
tarea de publicar ―no sin llevar a cabo, sirviéndose de su particular
usus corrigendi, controvertidas manipulaciones que han puesto en
entredicho la absoluta fiabilidad de sus ediciones”; en Historia del
teatro español, t. 1, 2003, p. 1103) con muy pocas excepciones (véase,
por ejemplo, Erik Coenen, “Juan de Vera Tassis, editor de Calderón: el caso
de «Amar después de la muerte»”, Revista de Filología Española, 86,
2006, pp. 245-257). Si, como señala Ignacio Arellano, “Vera Tassis tenía
inclinación a «mejorar» los textos de Calderón” (Calderón y su escuela
dramática, 2001, p. 57), creo que resulta muy importante analizar las
coordenadas estéticas que rigieron estos cambios, de modo que podamos
formarnos una idea más clara del tipo y alcance de las intervenciones. Con
este propósito, me propongo estudiar aquí las distintas orientaciones que
tuvo la labor editorial de Juan de Vera Tassis en el caso de Con quien
vengo, vengo, obra primero editada en dos tomos de varias previos (1638
y 1652) y muy mejorada en la Octava parte de 1684.
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Luis Iglesias
Feijoo (Universidade
de Santiago de Compostela) |
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“La
extraña Sexta parte de comedias escogidas” |
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Noelia Iglesias Iglesias (Universidade
de Santiago de Compostela) |
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“La
tradición impresa de
El galán fantasma de Calderón de
la Barca” |
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Desconocemos la fecha de composición y estreno de la comedia El galán
fantasma, puesto que, hasta el momento, no contamos con documento o
referencia alguna que nos ayude en esta tarea de datación. Únicamente
tenemos conocimiento de su impresión en 1637, en la Segunda parte de
comedias de Calderón. Así pues, la comedia es, en todo caso, anterior a
ese año.
Son diez
los testimonios de El galán fantasma que pueden tener relevancia para
la realización de una edición crítica. Entre ellos, están las cuatro
ediciones de la Segunda parte de comedias de nuestro dramaturgo,
publicadas en el siglo xvii, (QC,
la editio princeps de 1637, autorizada por Calderón; S, de
1641, reedición de aquélla; Q, una edición fraudulenta, realizada en
torno a 1670, pero que, sin embargo, presenta la fecha de 1637, y la edición
póstuma que publica Vera Tassis (VT)), así como una edición lisboeta
(LB), que salió con el título de Doce comedias las más grandiosas
que hasta ahora han salido de los mejores y más insignes
poetas. Segunda Parte (1647), compilación que incluye tres comedias
calderonianas, entre las que se halla El galán fantasma. Se
conservan, además, dos sueltas de la comedia en la New York Public
Library. Una de ellas sin fecha, lugar de impresión ni nombre de
impresor. La otra, con los datos de lugar de impresión y nombre del
impresor, y mucho más interesante desde la perspectiva de la bibliografía
material, pues presenta marcas de imprenta a lo largo del texto. Asimismo,
contamos con tres manuscritos de la obra, los cuales no formarán parte de
nuestro objeto de estudio en esta ocasión, pues centraremos esta
comunicación en la relevancia de la tradición impresa, al tiempo que
ofreceremos una sucinta revisión de los problemas textuales que presenta
esta comedia.
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Michael W. Joy (Northern
Michigan University) |
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“«Padre soy, hago mi
oficio»: El papel de Marcelo en El esclavo del demonio” |
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Los
críticos que han estudiado El esclavo del demonio en las últimas
décadas tienden a hacer hincapié en dos facetas de la obra maestra de Mira
de Amescua: 1) la importancia histórico-ideológica que la obra tiene dentro
del ambiente de la Contrarreforma, y 2) el papel de los personajes femeninos
de la obra (Lisarda y Leonor). Aunque estos aspectos de la comedia son,
claro está, importantes y dignos de estudiarse, el propósito del presente
trabajo es expandir el debate sobre la obra. A mi parecer, si queremos
llegar a una comprensión profunda y completa del significado literario,
político y social de esta obra, hace falta un análisis del pater familias
de El esclavo del demonio.
Recordemos, por ejemplo, el primer verso de la comedia, pronunciado por
Marcelo, el padre de Lisarda y Leonor: “Padre soy, hago mi oficio”. ¿Quién
habla primero en esta obra? Un hombre viejo, lleno de furia, pero al mismo
tiempo débil e incapaz de vengarse de su enemigo. Ya desde el principio de
la obra, Mira pone en tela de juicio conceptos como la paternidad y la
masculinidad. Según el Diccionario de la lengua española, la palabra
oficio quiere decir función propia de una cosa; la causa
principal de la acción de la comedia es el deseo de Marcelo de hacer su
“oficio”, o sea, de cumplir la función de un padre. Sin embargo, Marcelo es,
al fin y al cabo, un padre fracasado ―varios personajes no le hacen caso y
sus deseos son frecuentemente ignorados o subvertidos. Tomando en cuenta la
serie de figuras paternas que existen en la obra (Dios, el rey, Marcelo),
llego a la conclusión que la debilidad e insuficiencia de Marcelo sirven
para acentuar la fuerza y vigor de los otros “padres”, al mismo tiempo que
Marcelo se convierte en una especie de “chivo expiatorio” despreciado.
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A. Robert Lauer (The
University of Oklahoma) |
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“El concepto del honor en
el teatro de Juan de Zabaleta” |
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En este trabajo para
el xiii Coloquio de la
aitenso, deseo revalorizar la
dramaturgia del madrileño Juan de Zabaleta (1610-1670). Aunque es conocido
más como escritor de colecciones de cuadros de costumbres como Día de
fiesta por la mañana (1654) y Día de fiesta por la tarde (1659),
así como colaborador con otros poetas como Jerónimo de Cáncer, Matos
Fragoso, Calderón de la Barca, Agustín Moreto, Martínez de Meneses,
Sebastián de Villaviciosa, Vicente Suárez de Deza, Vélez de Guevara y otros,
la dramaturgia original de Juan de Zabaleta, sobre todo en obras que versan
sobre el concepto del honor, es altamente original. A diferencia de otros
dramaturgos que tratan este tema, Zabaleta opta por soluciones dramáticas
menos sangrientas y más civilizadas. Su dramaturgia, aunque no haya sido
apreciada en su momento histórico, en efecto adelanta ideas que serán
valoradas en el teatro ilustrado del siglo
xviii.
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Paola
Marín (California
State University, Los Angeles) |
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“Signo y heterotopía en
El retablo de las maravillas de Miguel de Cervantes” |
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Mi
ponencia consistirá en un análisis de El retablo de las maravillas a
partir del concepto de heteropía que expone el historiador/pensador francés
Michel Foucault en su libro Las palabras y las cosas. En dicho texto
Foucault se refiere principalmente al fin de la “edad de la semejanza” y por
tanto, al comienzo de la modernidad, coincidente con lo que denominaríamos
el período barroco. Si bien Foucault no menciona el teatro cervantino, para
desarrollar sus planteamientos dedica un apartado a Las meninas y
otro al Quijote, lo que ofrece pistas para leer, a través de sus
propuestas, otras obras de la época.
En mi
ponencia desarrollaré una lectura del entremés cervantino como puesta en
cuestión de la sintaxis del orden social a través de una evidenciación de
las heteropías entre palabra y la imagen, por medio del teatro. Foucault
define las heteropías como rupturas de sentido, ya que “minan secretamente
el lenguaje”, “rompen los nombres comunes o los enmarañan, “arruinan de
antemano [...] la sintaxis que hace mantenerse juntas a las palabras y las
cosas” (p. 3). En mi lectura, expondré cómo esa sintaxis u orden creado a
partir del lenguaje pero más allá o más acá de la realidad (las cosas) no
sólo corresponde a la limpieza de sangre sino también a nociones más amplias
de cómo se construye la realidad a partir de discursos/ideologías y, sobre
todo, al papel del arte como medio de reflexión al respecto. Con este
propósito analizaré el simbolismo de las imágenes que en su retablo producen
Chanfalla, Chirinos ―y por supuesto, el público de villanos. Concluiré
mostrando que si bien en palabras de Foucault Don Quijote es puro signo, ya
que en los libros ya está escrito su deber ser, El retablo de las
maravillas es el revés de la tela: el signo como discurso utópico ya ha
perdido toda razón de ser y solamente restan las heteropías.
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Alma Mejía González
(Universidad
Autónoma Metropolitana, Iztapalapa) |
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“La disolución del
compromiso histórico en El cobarde más valiente de Tirso de Molina” |
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Aunque
muchas veces ha sido calificado como comedia histórica, el texto referido ha
perdido las características que podrían ubicarlo dentro de este subgénero.
La conversión de personajes históricos en figuras simbólicas que funcionan
dramáticamente como detonantes de acciones e intrigas, la aparición de
nuevos núcleos temáticos y el distanciamiento de las referencias históricas,
hacen necesaria una nueva clasificación y análisis del texto.
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María Águeda Méndez (El
Colegio de México) |
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“Diversas censuras
novohispanas al género dramático como espejo pernicioso de las costumbres
morales” |
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Dentro
del discurso normativo existe una serie de prohibiciones sobre las
representaciones dramáticas que inciden en el comportamiento ético social al
liberar las emociones y la pasión de los espectadores. Se estudian autores
de gran prestigio como el jesuita Antonio Núñez de Miranda, el obispo Juan
de Palafox y el franciscano Antonio de Escaray.
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María Teresa Miaja de la
Peña (Universidad
Nacional Autónoma de México) |
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“«Aquel monstruo de mi
honor y prodigio de mis celos…». La virtud y los celos en El mayor monstruo
del mundo” |
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Si bien es
sabido que valores tales como el honor, el saber y el poder connotan en
Calderón, al igual que en algunos de sus contemporáneos, sólidos principios
éticos o morales rectores de la conducta de sus personajes, es indudable que
para el dramaturgo adquieren en sus obras significados plurales, al
cristalizarlos en ellos, en especial en sus protagonistas, como sinónimos.
Tal es el caso de virtud y belleza. Entre la perfección moral y la física el
autor construye un vínculo indisoluble en él cual sus personajes femeninos
deben ostentar ambos o ninguno. Sólo si se es poseedora de la virtud se es
dueña de la belleza. De ahí la importancia, en una obra como El mayor
monstruo del mundo, de que los celos, “ya justos, o ya injustos”,
mancillen la perfección de la dama tanto en lo interior como en lo exterior.
Aspecto interesante que será el objeto de análisis del trabajo propuesto.
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Montserrat Mochón-Castro (Hamilton
College) |
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“El alcalde mayor de
Lope de Vega: historia de una doncella que iba para casada” |
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En esta
obra Lope de Vega llevó a las tablas una de las cuestiones más palpitantes
del momento, la de la capacidad intelectual femenina. Los fundamentos
ideológicos del tiempo, filosófico-religiosos y médicos, establecían la
inferioridad racional del sexo femenino, viendo la mujer impedido de este
modo el desarrollo de su talento intelectual.
El
disfraz varonil sirve al dramaturgo para hacer posible que la protagonista
invada el terreno público realizando una labor profesional, la
jurisprudencia, para la que, por mor de su sexo, se la consideraba
incapacitada, destacándose además en ella por los logros acometidos. La
heroína aparece dotada asimismo de virtudes que en el sistema ético se
asociaban con lo masculino y lo público: la justicia y la prudencia. Esta
inmersión en el dominio público es significativa: al vestir a su
protagonista de varón y hacerla triunfar en un terreno para el que se la
consideraba inepta, Lope deja testimonio tanto de su capacidad intelectual,
como de la falsedad de los principios que, basándose en su inferioridad,
relegaban a la mujer a la vida doméstica.
La
representación de esta realidad que contradecía los presupuestos ideológicos
del momento, había, pues, de crear fisuras en ese mismo sistema de ideas e
influir en que medrase el pensamiento que reconocía y validaba los valores
intelectuales del sexo femenino, negados durante siglos.
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Carlos
Urani
Montiel (The
University of Western Ontario) |
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“Reconstrucción escénica de
Eufemia en tiempos de Lope de Rueda” |
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El teatro es un fenómeno de comunicación construido por la superposición de
signos que configuran un sistema con posibilidad de ser descodificado. La
semiótica teatral es una herramienta útil para dicha tarea. Así, el análisis
del texto dramático y del texto espectacular cobra relevancia al estudiarlos
como complemento uno del otro; sin jerarquía alguna sino en constante
interacción y diálogo. En otras palabras, la sucesión de signos verbales
alterna con la simultaneidad de los visuales para conformar un todo. Sin
embargo, el espacio teatral; es decir, cualquier lugar físico que asuma la
función de soporte del hecho teatral, determina las posibilidades escénicas
de cualquier obra dramática.
Los estudios que se ocupan de las condiciones de representación en el teatro
de los Siglos de Oro se centran, principalmente, en comedias y entremeses
destinados a corrales o a salones cortesanos. La suma de acotaciones, por un
lado, y las indicaciones del autor dentro de la interlocución de los
personajes, por otro, permiten que el investigador lea las obras, más o
menos consciente del espacio físico que les dio cabida. Caso contrario, el
de las manifestaciones dramáticas de los primeros dos tercios del siglo
xvi, donde la escasez de
acotaciones subraya el valor de las marcas de espacialidad contenidas, de
forma implícita, en los diálogos. El modelo didascálico, desarrollado por
Alfredo Hermenegildo, permite su clasificación y estudio.
Las didascalias, sean motrices, icónicas o enunciativas, contribuyen a una
hipótesis de la representación, a una reconstrucción escénica, en este caso,
aplicable a la producción dramática de Lope de Rueda, caracterizada por la
carencia de acotaciones explícitas. Mi trabajo propone la identificación y
análisis del bloque didascálico en la comedia Eufemia, en relación
con el conjunto de materiales escénicos disponibles en el siglo
xvi. Rueda, desde el texto
dramático, controla enunciación, acción y personajes, siempre conciente del
espacio teatral y de su espectador, elementos que fueron conformando, poco a
poco, la profesionalización del teatro español.
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Ángela Morales (Central
Connecticut State University) |
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“Relaciones
entre la escena y la pintura. El teatro dentro del teatro, el cuadro dentro del
cuadro” |
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La
historia, la poesía y la pintura simbolizan entre sí y se parecen tanto, que
cuando escribes historia, pintas, y cuando pintas, compones.
(Cervantes, Los trabajos de Persiles y Sigismunda)
Previa o
paralelamente a la introducción de obras conscientemente metateatrales,
operaba en las comedias barrocas el juego metaficcional en torno a la
participación de cuadros en la trama argumental. Se trataba de incluir un
nivel de ilusión y un punto de vista diferentes con el objeto de crear
cierto, tentativo aún, perspectivismo y distanciamiento artístico. Como
artificio paralelo, los pintores ensayaron la apertura escénica de la
ilusión mediante la inclusión en sus cuadros de la presencia de otros
lienzos y de espejos. Pero además de estos procedimientos para borrar los
límites de la ficción y conseguir su enlace directo y paradójico con la
realidad, el teatro y la pintura compartieron durante el Barroco la
condición de disciplinas serviles y al margen de los grandes géneros o artes
que avalaban las preceptivas antiguas. La comedia barroca era “nueva” y
“escrita” contra el “arte”; la pintura, por su parte, aún no había sido
incluida en el canon de las artes liberales que se venía enseñando desde la
universidad medieval, por lo que su práctica seguía vinculándose en muchas
esferas a la artesanía, más que a la alta labor artística. Ambas se
hallaban, por tanto, en un periodo de reivindicación y dignificación
genérica que favoreció notablemente el deseo de hablar de sí mismas y de sus
procesos creativos, originando así procesos de metaficción.
Las
relaciones temáticas entre algunos de los lienzos de la época y ciertas
obras de Lope y Calderón han sido puestas de relieve en numerosas por la
crítica. En este estudio quisiera profundizar en las condiciones de
creación, las técnicas y las ideas teóricas comunes que sustentaron la
aparición de procedimientos paralelos del cuadro dentro del cuadro y del
teatro dentro del teatro.
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Josefina María Moreno de
la Mora (Universidad
de Guadalajara) |
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“Demonio y metamorfosis
en dos obras de Juan Ruiz de Alarcón” |
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Si bien el
concepto de forma ha evolucionado (y de cierta manera, se ha trivializado)
desde Platón hasta nuestros días, en el contexto filosófico escolástico que
priva durante el llamado Siglo de Oro tiene una importancia vital.
De allí la pertinencia de reflexionar sobre el tema de la
forma y la esencia, y sus cambios, en dos obras de Juan Ruiz de Alarcón, en
cuyos personajes ocurren cambios físicos y morales que se dan con la
intervención del Demonio, personaje esencial en ambas.
Por supuesto, se trata de Quien mal anda en mal acaba
y El Anticristo. El objetivo es descubrir las implicaciones que
tienen para el funcionamiento de los textos escritos tales transformaciones,
las cuales se dan:
-
Por la
voluntad del sujeto con ayuda del demonio para lograr un fin determinado
-
Por la
voluntad del sujeto con el fin de servir al demonio
-
Por la
voluntad del sujeto para oponerse al demonio
También
ocurren cambios en la esencia de algunos objetos, que son los únicos
atribuibles a la sola voluntad del demonio.
Asimismo se reflexionará sobre las interpretaciones que
pudieran derivarse para la realización del texto espectacular.
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Adriana Ontiveros Valdés
(Universidad
Nacional Autónoma de México) |
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“La caracterización del
gracioso en las comedias de enredo de Moreto” |
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Algo propio de las comedias
pertenecientes al ciclo de dramaturgos calderonianos es que la fórmula
dramática se vuelve más compleja. Tal es el caso de muchas de las comedias
de enredo de Agustín Moreto. En este trabajo se estudiará una parte
fundamental para la construcción de los enredos: la caracterización del
gracioso, pues la verosimilitud del engaño dependerá de que el espectador
“crea” que el personaje cuenta con el ingenio suficiente para llevar a cabo
su plan. Con el fin ver cómo se realiza la caracterización se analizarán
algunas de sus obras de enredo más importantes: El lindo don Diego, El
desdén con el desdén, No puede ser el guardar una mujer y
Trampa Adelante.
Para estudiar estas
comedias se tomará como punto de partido el carácter formulístico del teatro
del Siglo de Oro. Este hace que los personajes sean duales: por una parte
tienen las características de tipo al que pertenecen y por otra presentan
rasgos que los individualizan. De modo que la caracterización del gracioso
partirá de lo que se espera de él: una visión material y pragmática de la
existencia, ser glotón y cobarde, actuar como consejero del señor, etc.
Además se le dará un sello particular al hacer énfasis en algunos aspectos
que sirven para que cumpla con su función como “engañador.”
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Moses E. Panford, Jr.
(Virginia
Tech) |
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“La
autoría moretiana de La negra por el honor” |
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La negra por el honor,
atribuida a Agustín Moreto, presenta como protagonista una dama blanca que,
ante el acoso sexual, trueca vestimenta con su criado negro a fin de
desbaratar la inminente deshonra. La obra parodia El valiente negro en
Flandes de Claramonte; y constituye una fuerte crítica de la
preocupación por el pundonor.
De manera rotunda, Ruth Kennedy, en el pionero The
Dramatic Art of Moreto, rechaza la atribución a Moreto, basándose
principalmente en la temática y la extensión de la obra. De ahí los estudios
sobre la comedia moretiana han descartado por completo La negra por el
honor como obra perteneciente a Moreto. El presente estudio analiza
tanto la edición princeps como otras subsiguientes, la temática con
relación al corpus moretiano, y la tradición y presencia de la figura negra
en el escenario áureo, con el fin de ratificar la autoría moretiana de esta
obra.
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George Peale (California
State University, Fullerton) |
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“La
comedia de Merlín
(Historia materialista de un espectáculo cortesano y una nota sobre su autoría)” |
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Se trata de un estudio
documental acerca de la fiesta realizada en el Patio de los Naranjos del
Alcázar de Madrid en septiembre de 1630. La obra citada en el título fue
probablemente El embuste acreditado. Las acotaciones y el texto de
dicha comedia apenas dan una vislumbre del fastuoso acto y de cómo fue la
representación, pero con la documentación obtenida en el Archivo General de
Simancas y en el Archivo General de Palacio en Madrid, es posible
reconstruir, en parte al menos, la puesta en escena y el costo de la
producción diseñada por Cosme Lotti ―el material de las tramoyas y otros
efectos especiales, e incluso los actores suplidos a último momento en la
compañía y los gastos de su manutención durante el estreno final. Como
indica el título, finalizaré con una nota sobre la autoría de La comedia
de Merlín/El embuste acreditado. La pieza se publicó atribuida a
Vélez de Guevara por Arnold G. Reichenberger. Con argumentos bibliográficos,
Maria Grazia Profeti rechazó esa atribución, proponiendo en su lugar a
Zabaleta. Con la documentación “materialista” que me propongo aportar, se
puede devolver la atribución a Vélez.
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Beatriz Carolina Peña (Yale
University) |
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“La
promoción del culto y de las limosnas a la virgen morena: la Comedia de
Nuestra Señora de Guadalupe y sus milagros (1601) de fray Diego de Ocaña” |
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La
Comedia de Nuestra Señora de Guadalupe y sus milagros, escrita hacia
1601, se considera la más antigua de las obras teatrales conocidas de la
producción escénica misionera del Alto Perú. Aparte del estudio del padre
jerónimo Carlos Villacampa y de la introducción de Teresa Gisbert a su
edición de 1957 de la comedia, la obra ha recibido casi ninguna atención
crítica. Hay muy pocos artículos académicos sobre el drama, uno de ellos,
publicado en la Revista del Monasterio de Guadalupe en 1934,
corresponde al estudio del padre Villacampa que acompaña su edición del
texto de 1942.
La
Comedia de Nuestra Señora de Guadalupe y sus milagros requiere un
estudio especializado que dé cuenta del valor dramático y poético del texto
y examine la obra a la luz de los modelos de la producción dramática
peninsular y colonial. La obra requiere ser ubicada en su contexto
histórico-social y, particularmente, dentro de la misión religioso-económica
guadalupense de fray Diego de Ocaña. El estudio del texto determinará cómo
la construcción poética del drama, las acciones y el discurso, elaboran una
obra misionera cuyo objetivo era la propagación del culto a la Virgen de
Guadalupe y el aumento en la recolección de limosnas destinadas al
monasterio de Cáceres.
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Margarita Peña (Universidad
Nacional Autónoma de México) |
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“Los baños de Argel
de Miguel de Cervantes: la comedia imposible” |
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Se retoman
puntos cardinales de la obra (tema del cautiverio, personajes, dialéctica
cristiana, oposición moros/cristianos). Se revisan aspectos como las
características de los “renegados” frente a las de los mártires cristianos
(pareja antitética), relacionándolos con el tópico de la sodomía. Se
concluye que, al intentar ajustarse a los cánones de la comedia en boga con
la intención subyacente de ser aceptado como dramaturgo, Cervantes escribe
una comedia “imposible” porque en el fondo se trata de un drama; o de una
tragicomedia con aproximaciones al entremés y ecos de los antiguos “pasos”,
sustentada en vivencias personales y recuerdos amargos. ¿Se quiere algo más
heterogéneo?
La comedia
(escrita posiblemente entre1587-1597) sucede en el tiempo al Trato de
Argel (¿ca. 1582-83?), que puede considerarse el embrión de un
saga dramática determinada por Argel, y que incluye El gallardo español
y La gran sultana Catalina de Oviedo.
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Miriam Peña Pimentel (The
University of Western Ontario) |
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“Mitología
ridiculizada: construcción de la burla en Céfalo y Pocris de Calderón de
la Barca” |
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La comedia burlesca tiene como objetivo principal el
divertimento del público. La construcción de este género teatral requiere de
recursos escénicos mínimos para su representación y es por ello que el
discurso juega la parte más importante para la caracterización de personajes
y descripción de espacios. Céfalo y Pocris, no sólo se inserta en el
género burlesco, sino que además forma parte del teatro mitológico
calderoniano.
Debido a los escasos requerimientos escénicos típicos del
género burlesco, este estudio basa su análisis en el discurso,
principalmente, y en la gesticulación requerida por las didascalias. Por
medio de este análisis se verá como los personajes y algunos espacios (sólo
aquellos representativos del teatro mitológico), pierden su importancia
característica gracias a su descripción y función en la obra.
Siguiendo el mismo eje temático (libro
vii
de las Metamorfosis de Ovidio), Calderón construye tres versiones de
la misma fábula (Celos, aún del aire matan y Aurístela y
Lisaidante son las otras dos); dos de estas piezas conservan el estilo
tradicional del teatro mitológico, mientras que Céfalo y Pocris, crea
una inversión de los papeles típica de la comedia burlesca, éstos rompen con
su estereotipo y resultan ridículos; los espacios son creados por
descripciones absurdas y pierden el carácter y función simbólicos del teatro
serio. Los valores tradicionalmente otorgados a personajes y espacio
permanecen constantes en Celos, aún del aire matan y en Aurístela
y Lisidante; razones por las cuales estas piezas servirán sólo como
modelo referencial frente a la estructura burlesca de Céfalo y Pocris.
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Hugo Hernán Ramírez Sierra
(Universidad
de los Andes, Bogotá) |
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“El espectáculo en dos
autos de fray Joan del Rosario” |
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En 1635
Fernando de |